¿Cómo limpiar correctamente los pliegues de un pug?
Los pliegues de la cara son una de las características más reconocibles del pug, pero también requieren cuidados frecuentes. Entre esas arrugas pueden acumularse humedad, grasa, polvo, lágrimas y pequeños restos de comida. Si permanecen húmedas o sucias durante mucho tiempo, la piel puede irritarse y aumentar el riesgo de dermatitis e infecciones.
Aprender cómo limpiar correctamente los pliegues de un pug es bastante sencillo: necesitas revisar la zona regularmente, utilizar materiales suaves, retirar la suciedad sin frotar con fuerza y, sobre todo, secar completamente el interior de cada pliegue. No es necesario utilizar productos agresivos ni llenar las arrugas de cremas. De hecho, hacerlo puede empeorar algunos problemas. En esta guía encontrarás un método paso a paso, la frecuencia recomendada, qué productos evitar y las señales que indican que tu pug necesita una revisión veterinaria.
¿Por qué hay que limpiar los pliegues de un pug?
Las arrugas del pug crean zonas donde dos superficies de piel permanecen en contacto durante muchas horas. Esto reduce la ventilación y facilita que se acumule humedad.
Cuando el interior permanece húmedo, puede producirse irritación por fricción y favorecerse el crecimiento excesivo de microorganismos presentes normalmente en la piel.
Una de las complicaciones posibles es la dermatitis de pliegues cutáneos. La organización veterinaria PDSA explica que las razas con pliegues pronunciados pueden desarrollar inflamación e infección en estas zonas y recomienda mantenerlas limpias y secas.
Puedes consultar su información sobre dermatitis de pliegues en perros.
La regla más importante: limpiar es necesario, pero secar bien es igual de importante. Dejar una arruga húmeda después de limpiarla puede favorecer precisamente el problema que intentas prevenir.
¿Cada cuánto tiempo hay que limpiar las arrugas?
No todos los pugs necesitan la misma frecuencia. Algunos tienen pliegues mucho más profundos que otros y determinados perros producen más lágrimas, grasa o humedad.
Una buena práctica consiste en revisar los pliegues diariamente. No significa que tengas que realizar una limpieza profunda todos los días si están perfectamente limpios y secos, pero sí conviene comprobar su estado.
Pueden necesitar una limpieza más frecuente cuando:
- Hay humedad visible en la arruga.
- Se acumulan secreciones procedentes de los ojos.
- Quedan restos de comida.
- El perro acaba de beber y se ha mojado la cara.
- Ha jugado en tierra o polvo.
- Hace mucho calor o existe elevada humedad ambiental.
- El veterinario ha recomendado una rutina específica.
Si necesitas limpiar varias veces al día porque aparece constantemente secreción, olor o irritación, conviene investigar la causa en lugar de limitarse a aumentar la frecuencia de limpieza.
Qué necesitas para limpiar los pliegues
No hace falta utilizar muchos productos. Para una limpieza rutinaria de una piel sana suelen ser suficientes materiales sencillos.
- Gasas limpias.
- Paño suave que no desprenda fibras.
- Agua limpia para humedecer ligeramente la gasa cuando sea necesario.
- Gasas secas diferentes para finalizar.
- Premios para acostumbrar al perro al manejo.
También existen toallitas y soluciones veterinarias diseñadas específicamente para pliegues cutáneos. Si decides utilizarlas, comprueba que estén formuladas para perros y sigue las instrucciones del fabricante o del veterinario.
Cuando existe una infección, el profesional puede prescribir una solución antiséptica, medicación tópica u otro tratamiento. Estos productos no deberían utilizarse de manera preventiva sin saber si realmente son necesarios.
Cómo limpiar correctamente los pliegues de un pug paso a paso
1. Lávate las manos
Antes de comenzar, lava y seca tus manos. Esto resulta especialmente importante si la piel del pug ya presenta pequeñas irritaciones.
Prepara también las gasas antes de sujetar al perro para que todo el proceso sea rápido y tranquilo.
2. Coloca al pug cómodamente
Puedes sentarlo frente a ti o colocarlo sobre una superficie estable donde no pueda resbalar.
No debería ser necesario inmovilizarlo con fuerza. Si todavía no está acostumbrado a que le manipulen la cara, trabaja en sesiones muy breves.
3. Abre suavemente el pliegue
Con una mano, separa cuidadosamente la arruga para poder observar el interior.
Comprueba si encuentras:
- Humedad.
- Suciedad marrón.
- Restos de comida.
- Enrojecimiento.
- Costras.
- Secreciones.
No tires de la piel con fuerza. El objetivo es simplemente dejar visible la superficie interior.
4. Pasa una gasa ligeramente húmeda
Si existe suciedad, utiliza una gasa ligeramente humedecida para retirarla.
Deslízala con suavidad por el interior de la arruga. No necesitas ejercer mucha presión.
Esto te puede interesar¿Qué puede comer un pug? Alimentos recomendados y prohibidosSi hay residuos secos adheridos, no los arranques. Humedécelos ligeramente para que se ablanden y puedas retirarlos sin producir una pequeña herida.
5. Utiliza una parte limpia para cada zona
No pases continuamente la misma superficie sucia sobre diferentes pliegues.
Dobla la gasa para utilizar una parte limpia o utiliza una nueva si es necesario.
Esto resulta todavía más importante si una zona muestra secreciones o irritación.
6. Ten mucho cuidado alrededor de los ojos
Los ojos de los pugs son prominentes y vulnerables a traumatismos y úlceras.
Cuando limpies un pliegue cercano al ojo:
- No introduzcas la gasa en el ojo.
- No apliques presión sobre el globo ocular.
- No utilices productos que no estén indicados para esa zona.
- Realiza el movimiento alejándote del ojo.
Si notas que el perro mantiene un ojo cerrado, tiene dolor, secreción abundante o la córnea parece opaca, necesita valoración veterinaria.
7. Seca completamente la arruga
Después de limpiar, utiliza otra gasa totalmente seca.
Pásala por el interior del pliegue hasta retirar toda la humedad.
Este paso no debería omitirse. Una arruga que queda mojada después de cada limpieza puede convertirse en un ambiente favorable para irritación y proliferación microbiana.
8. Termina con una recompensa
Ofrecer una pequeña recompensa puede ayudar a que el perro relacione la manipulación facial con algo positivo.
Esto facilita mucho la rutina a largo plazo, especialmente cuando se empieza desde cachorro.
Qué productos NO deberías utilizar
Una de las equivocaciones más frecuentes consiste en utilizar productos domésticos o cosméticos humanos porque aparentemente “desinfectan mejor”.
La piel del perro es diferente y algunos productos pueden producir irritación o resultar peligrosos si posteriormente los lame.
Salvo indicación veterinaria, evita aplicar dentro de las arrugas:
- Alcohol.
- Agua oxigenada.
- Perfumes.
- Desodorantes.
- Aceites esenciales.
- Crema corporal humana.
- Pomadas con antibióticos de uso humano.
- Talco.
- Productos con fragancias fuertes.
Tampoco deberías utilizar medicamentos que hayan sido prescritos anteriormente para otro problema de piel sin consultar antes.
Menos puede ser más: para unos pliegues sanos, una rutina sencilla y constante suele ser suficiente. Los productos medicados tienen sentido cuando existe una indicación veterinaria concreta.
Cómo saber si un pliegue está sano
Familiarizarte con la apariencia habitual de la piel de tu pug te permitirá identificar rápidamente los cambios.
Un pliegue sano debería presentar generalmente:
- Piel sin inflamación marcada.
- Ausencia de secreciones.
- Sin olor fuerte.
- Ausencia de heridas.
- Sin costras abundantes.
- Sin dolor cuando se manipula suavemente.
- Interior seco después de limpiarlo.
Puede existir cierta pigmentación normal de la piel, por lo que el color oscuro no significa automáticamente que haya una infección.
Lo importante es observar cambios respecto al aspecto habitual del propio perro.
Qué aspecto tiene un pliegue irritado o infectado
La dermatitis puede comenzar como una irritación relativamente discreta y avanzar si la zona continúa húmeda.
Entre las señales que pueden aparecer se encuentran:
- Enrojecimiento.
- Piel húmeda constantemente.
- Mal olor.
- Secreción amarillenta o blanquecina.
- Costras.
- Pérdida de pelo alrededor de la arruga.
- Picor.
- Dolor.
- Inflamación.
También puedes notar que el pug intenta frotarse la cara contra el suelo, sofá o muebles.
Esto te puede interesar¿Cómo saber si un pug tiene sobrepeso?Si estas señales aparecen, una limpieza normal puede no ser suficiente.
¿Qué hago si las arrugas huelen mal?
Un olor fuerte o desagradable que procede del interior de una arruga no debería ignorarse.
Puede indicar acumulación de secreciones o una proliferación excesiva de bacterias o levaduras.
Limpiar puede eliminar temporalmente el olor, pero si vuelve rápidamente necesitas conocer la causa.
El veterinario puede examinar la zona y determinar si hace falta un tratamiento específico.
No intentes simplemente ocultar el olor con perfumes o productos aromáticos.
¿Se pueden utilizar toallitas húmedas?
Sí existen toallitas veterinarias que pueden resultar prácticas para algunos propietarios, pero no todas las toallitas son iguales.
Evita elegir automáticamente toallitas para bebés o productos destinados a personas. Pueden contener perfumes y otros ingredientes que irriten a ciertos perros.
Si utilizas una toallita formulada para perros, recuerda que después igualmente conviene secar el interior del pliegue.
El hecho de que un producto limpie no elimina el problema de dejar humedad atrapada.
¿Hay que limpiar después de que el pug coma?
No siempre será necesario realizar todo el procedimiento, pero sí conviene comprobar la cara.
Debido a la forma del hocico, algunos pugs introducen fácilmente restos de alimento en las arrugas cercanas a la nariz.
Si encuentras comida:
- Retírala suavemente.
- Limpia el residuo si es necesario.
- Seca el pliegue.
Una revisión de unos segundos puede evitar que los restos permanezcan varias horas en contacto con la piel.
También hay que revisar la cara después de beber
Algunos pugs se mojan considerablemente alrededor del hocico cuando beben.
Si el agua entra dentro de las arrugas, puede permanecer allí durante bastante tiempo.
No necesitas limpiar todo de nuevo. En muchos casos bastará con utilizar una gasa seca para absorber el exceso de humedad.
Este pequeño hábito es especialmente útil en perros que ya han tenido dermatitis de pliegues anteriormente.
Qué hacer después del baño
Después de bañar a un pug, no deberías limitarte a secar únicamente la superficie del pelo.
El agua puede quedar escondida dentro de sus arrugas.
Una vez terminado el baño:
- Seca cuidadosamente la cara.
- Abre cada pliegue.
- Utiliza una toalla fina o gasa seca.
- Comprueba que no quede humedad interior.
- Revisa también los pliegues alrededor de la cola.
Esto es especialmente importante en climas cálidos y húmedos.
No olvides el pliegue de la cola
Cuando hablamos de las arrugas del pug normalmente pensamos en su cara, pero algunos ejemplares también presentan un pliegue profundo alrededor de la característica cola enrollada.
Esta zona también puede retener humedad y suciedad.
Esto te puede interesar¿Cuánto ejercicio necesita un pug diariamente?Revisa periódicamente debajo y alrededor de la cola en busca de:
- Mal olor.
- Enrojecimiento.
- Humedad.
- Restos fecales.
- Secreciones.
- Dolor.
Si existe un pliegue profundo, el veterinario puede enseñarte cómo mantenerlo correctamente.
Cómo acostumbrar a un cachorro pug a la limpieza
Acostumbrarlo desde pequeño puede convertir esta rutina en algo completamente normal.
No empieces intentando realizar una limpieza larga. Puedes dividir el aprendizaje:
- Toca suavemente su cara y recompensa.
- Levanta brevemente un pliegue y recompensa.
- Pasa una gasa seca durante un segundo.
- Amplía poco a poco el tiempo.
- Finaliza siempre antes de que el cachorro se canse.
Evita perseguirlo por la casa o sujetarlo de manera brusca para limpiarlo. Esto puede hacer que empiece a rechazar cualquier manipulación facial.
Puedes complementar esta rutina con nuestra guía sobre cómo educar a un pug desde cachorro.
¿Por qué mi pug no quiere que le toque una arruga?
Si anteriormente se dejaba limpiar y de repente intenta apartarse, gruñe o muestra dolor cuando tocas una zona concreta, merece atención.
No siempre es un problema de comportamiento.
Puede existir:
- Dermatitis.
- Una pequeña herida.
- Infección.
- Inflamación.
- Una lesión cercana al ojo.
No fuerces la manipulación si claramente le duele. Una revisión veterinaria permitirá comprobar qué está ocurriendo.
Errores frecuentes al limpiar los pliegues
| Error | Qué hacer en su lugar |
|---|---|
| Dejar la arruga mojada. | Secarla cuidadosamente después de cada limpieza. |
| Frotar con mucha fuerza. | Utilizar movimientos suaves. |
| Aplicar productos humanos. | Utilizar únicamente productos apropiados para perros. |
| Ignorar el mal olor. | Consultar si es intenso, persistente o reaparece. |
| Limpiar solo la superficie de la cara. | Abrir cuidadosamente la arruga y revisar el interior. |
| Tratar una infección únicamente con limpieza. | Buscar valoración veterinaria si existen signos de enfermedad. |
Cuándo acudir al veterinario
Una limpieza rutinaria es adecuada para mantener una piel sana, pero hay situaciones en las que el cuidado doméstico deja de ser suficiente.
Solicita una revisión si observas:
- Mal olor fuerte.
- Pus o secreción espesa.
- Enrojecimiento intenso.
- Sangrado.
- Costras persistentes.
- Piel muy inflamada.
- Dolor.
- Picor intenso.
- El problema vuelve inmediatamente después de limpiarlo.
También conviene acudir al veterinario cuando la irritación se encuentra cerca del ojo o aparece acompañada de un problema ocular.
Atención: un ojo cerrado, muy rojo, doloroso o con una zona opaca merece atención veterinaria rápida. Los pugs tienen ojos prominentes y algunas lesiones de córnea pueden empeorar en poco tiempo.
Otros cuidados importantes del pug
Los pliegues son solamente una parte del mantenimiento de esta raza.
También deberías prestar atención a:
- Control del peso.
- Respiración.
- Ojos.
- Dientes.
- Orejas.
- Uñas.
- Protección frente al calor.
Debido a su conformación braquicéfala, la respiración merece una vigilancia especial. Puedes consultar por qué los pugs roncan tanto y cuándo deberías preocuparte.
También puedes leer cuánto vive un pug y cuáles son sus cuidados más importantes para conocer otros aspectos de salud preventiva.
Preguntas frecuentes
¿Hay que limpiar los pliegues de un pug todos los días?
Conviene revisarlos diariamente. La frecuencia de limpieza dependerá de cuánta humedad y suciedad acumule cada perro. Algunos necesitan atención diaria y otros menos frecuente.
¿Puedo limpiar las arrugas solo con agua?
Para una limpieza rutinaria de piel sana, una gasa ligeramente humedecida puede ser suficiente. Después es fundamental secar completamente la zona.
¿Puedo usar toallitas de bebé?
Es preferible utilizar productos formulados específicamente para perros. Algunas toallitas humanas contienen perfumes u otros ingredientes que pueden irritar la piel.
¿Por qué las arrugas de mi pug huelen mal?
El mal olor puede aparecer cuando existe humedad, acumulación de residuos o una infección. Si el olor es intenso o reaparece después de limpiar, conviene consultar al veterinario.
¿Puedo poner crema dentro de los pliegues?
No es recomendable aplicar cremas humanas o medicamentos sin indicación veterinaria. Algunos productos pueden retener más humedad o irritar la piel.
¿Qué hago si el pliegue está rojo?
Si el enrojecimiento es leve y apareció tras acumular humedad, mantenlo limpio y seco y vigila su evolución. Si persiste, empeora, huele mal, produce secreción o causa dolor, solicita valoración veterinaria.
Esto te puede interesar¿Dálmata macho o hembra? Principales diferenciasConclusión: una rutina sencilla puede prevenir muchos problemas
Saber cómo limpiar correctamente los pliegues de un pug es fundamental para mantener sana una de las zonas más delicadas de esta raza. No necesitas realizar procedimientos complicados: revisar, limpiar suavemente cuando sea necesario y secar completamente suele ser la base de una buena rutina.
Presta especial atención a las arrugas cercanas a la nariz y los ojos, además de los posibles pliegues alrededor de la cola. Después de comer, beber o bañarse, comprueba que no quede humedad atrapada durante horas.
También es importante reconocer cuándo la limpieza ya no es suficiente. Mal olor persistente, secreciones, dolor, inflamación o heridas pueden indicar dermatitis o infección y requieren valoración veterinaria. Si acostumbras a tu pug a esta rutina desde pequeño y revisas sus pliegues regularmente, podrás detectar los problemas mucho antes y mantener su piel más cómoda y saludable.

